¿Por qué no facilitas las cosas y te casas conmigo de nuevo para así poder comandar juntos una sola gran compañía? –Pregunto de manera incitante la morena quien camino a paso, según ella, sensual hasta el azabache—
Sonrió de medio lado al notar como entre la morena y él se había parado la rubia quien muy disimuladamente lo hizo a propósito dejando unos cuantos documentos y dejando a la morena con el ceño nuevamente fruncido al ver como la rubia le ignoro olímpicamente y se volteo dándole la espalda y mirando al azabache.
Aquí están las copias de los papeles que la señora Relish trajo, es un contrato bastante extenso...