Hacía mucho que no se concentraba tanto en como caía la nieve, sentía el frio penetrar su ropa y aun así el frio de su corazón vacío era aún más las risas de todos los niños y personas a su alrededor, aquella que paseaban por las calles. Por un instante bajo la mirada del cielo para ver a todos aquellos niños que paseaban acompañados de sus padres y hermanos, familias completas, muchas de ellas juntas para el periodo de navidad.
Que envidia.
Pego un sobresalto al sentir la mano de alguien en su mejilla. Se volteo apresurado dándose cuenta de que aquel era el pequeño pelirrojo quien le miraba feliz...