¡Ya voy! ¡Ni que te gustara tanto ir a la escuela! –respondió el pequeño subiéndose a la furgoneta y cerrando la puerta de esta—
¡Es que hoy el almuerzo es ramen y si llegamos tarde nos quitaran la hora de almuerzo! –se justifico el pequeño rubio haciendo a todos reír, risas que se alejaban más y más cuando la furgoneta comenzó a alejarse de ellos con destino a llegar a la escuela—
Ese Carlo es igual a Jhon –sonrió divertida la rubia mirando cómo se alejaban los pequeños—
Sin evitarlo se quedo pegada en un árbol que siempre le llamo la atención de aquel lugar entre todo ese cemento y...