Sarah llega corriendo a casa al baño, se da una ducha caliente durante largos minutos. Sus pies están hinchados pero parecen patas de pato. Sus piernas muestran signos de celulitis por todas partes, termina de ducharse y comienzan las ganas de vomitar. En el armario del baño hay algunos medicamentos, toma el primero que encuentra para detener el vómito tomando unas gotas. Sarah se ve en el espejo; su vientre se acentúa, sus pechos rellenos de silicona ahora parecen aún más grandes. Su cuerpo está perdiendo definición, como pronto descubrirá Johan. La única manera de escapar de esta situación es exigir tus vacaciones pendientes; él no podrá negarse si ella...