La cabaña
Dan llega a la cabaña cuando aún es de día. Espera con impaciencia este encuentro a solas con su lobo. No pasa mucho tiempo hasta que Deby aparece.
-Buenos días Dan, ¿dormiste aquí?
-¡Buenos días, por supuesto que no!
-Aah, olvidé que estás casado y tienes cuatro hijos.~ ~-Podrías tener siete, ¿no crees? Pero siempre quieres tomar decisiones por ti mismo.
-¿Me estás acusando ahora de perder a mis hijos? ¿Recuerdas que apenas me dejaste terminar mi discurso ese día? Podría estar a tu lado.
-No lo sabes. Su familia no me aceptó. Fui rechazada.
-Y es por eso que me dejaste embarazada al abandonarme.
Deby, no viniste...