La noticia no mencionaba el nombre real de mi hija, solo un alias.
Tampoco había foto de ella, solo una figura borrosa.
Valerio frunció el ceño y se acercó para observar de cerca, con una mirada afilada, como si quisiera atravesar la pantalla para ver claramente a la persona en la imagen.
Pero fue solo un segundo.
Fue reemplazado por una rabia inconmensurable.
—¡Alba Varas, no me engañes con estas noticias falsas! Aunque Ibbie esté muerta, no regresaré a esa casa ni estaré contigo. En lugar de comprar noticias falsas, deberías cuidar de Ibbie si tienes algún valor.—
Valerio me causó un gran dolor al decir repetidamente: —Aunque Ibbie esté...