Me entendió al parecer.
—Lo siento —dijo Harry en voz baja, la empatía y la comprensión escritas en su rostro. Aunque Harry posiblemente no podía entender porque no conocía la historia, o el dolor y el sufrimiento que sentía, me sentí consolado. Él sabía hasta cierto punto y eso fue suficiente para mí.
No sabía a dónde llevar la conversación a partir de ahí, estaba nervioso por la forma en que Harry me miraba y no podía hacer que mi cerebro funcionara. Me las arreglé para apartar mis ojos de Harry para mirar mi reloj de pulsera.
Me sorprendió descubrir que eran más de las nueve de la noche, sabía...