La mirada de sus ojos me dejó en claro que estaba en conflicto. Seguramente por un lado, quería hacerlo. Pero por el otro, temía aprovecharse de un momento de debilidad.
Por eso él era perfecto para mí...
—Sasha —Harry comenzó a protestar pero se interrumpió con un gemido.
Mi mano se deslizó entre nosotros y encontré que su cuerpo lo traicionaba. No estaba dolorosamente duro y lo sentí crecer cuando envolví mi mano alrededor de su considerable longitud. Otro gemido emitido por él.
—Oh, cariño, no tienes que hacerlo.
—Quiero hacerlo —susurré. Quería perderme en él y no en mi propia cabeza. No quería ahogarme en mi propia miseria, quería...