Era un poco difícil, pero realmente quería que las cosas estén bien.
—Lo haré, solo dame tiempo —logré decir, mi voz ronca—. Te extrañé.
—Yo también te extrañ. —Hice un puchero a Harry cuando se puso de rodillas y una risa baja retumbó a través de él. Tenía sus pantalones a la mitad de sus muslos en segundos, y luego tuve el peso de su cuerpo presionado contra el mío otra vez—. Acuéstate de lado, bebé.
Hice lo que me pidió y rodé sobre mi costado. Se acostó detrás de mí y enganchó mi pierna sobre su cadera mientras se guiaba dentro de mí. Respiré hondo, una semana suficiente para...