Conforme pasaron los meses, las cosas se fueron poniendo en su lugar, así que llevaban una vida más estable con todo lo que un matrimonio implicaba.
No podían tomar decisiones a la ligera sin antes consultar al otro, y más cuando finalmente compraron una casa para ellos y sus futuros hijos.
Su unión no podía ser más que perfecta, ambos estaban en sintonía. Si había un problema lo resolvían juntos, y aunque era difícil sobrellevar un negocio estando embarazada de mellizos, hizo su mejor esfuerzo.
En su octavo mes de embarazo, logró su cometido: ser una de las mujeres más exitosas del mundo. Se expandió internacionalmente, creó fundaciones para abarcar...