A la espera
El conflicto de aquel momento terminó con un desenlace un poco amargo que nos dejó a todos con esa sensación de habernos enfrentado al mismísimo diablo, sin embargo, no había tiempo que perder después de haber recibido ese tipo de amenazas veladas sobre lo que podía acontecer después de lo que esperábamos conseguir.
No era algo como para tomárselo a la ligera, pero el sufrimiento acumulado después de tantos percances, me dejaba con la coraza de indolencia necesaria y suficiente como para no quedarme ahogada en un mar de angustia como lo hubiese hecho antes; ahora solo me quería levantar de esa silla para correr hacia la...