Un lugar en el recuerdo
Yo no era yo. Yo solo era un avatar de la confusión y el desaliento.
Las palabras me atravesaban como si yo fuese una sombra incierta. El juego de los colores y de las emociones desfilaba ante mí sin que yo pudiese asimilarlas. Aquella verdad me había atrapado en un bucle temporal, donde el presente y el pasado se enlazaban sin darme chance de mirar al futuro.
Toda yo era esa informidad sin contornos. Una entelequia sin razón ni entendimiento que ni siquiera podía moverme por mis propios medios, sino que dependía de Ana para poder avanzar en medio de mi propio bucle.
Después de...