JJ.
Eryx sale cabreado de mi habitación sin siquiera mirarme, genial esto es lo usual, lo normal, lo acostumbrado entre nosotros, nos habíamos demorado demasiado, joder, porque demonios tiene que ser tan terco e irritante, solo debía decir que si te daré un empujón hasta la terminal, listo.
Pero no tenía que ponerse en plan caballeroso, no lo quiero haciendo esas cosas, porque honestamente no quiero ilusionarme, las ultimas cosas que ha dicho ya han hecho meya en mi cordura y estoy cayendo, se supone que no puedo ni debo caer, no con él.
Suspiro una vez traspasa la puerta y la cierro de golpe, me giro para ver mi...