Cuando Vicente regresó, yo estaba organizando fotos.
El año pasado, papá me acompañó en un viaje y tomamos muchas fotos que nunca imprimimos, así que las estaba imprimiendo y plastificando una por una.
—Lici—, dijo Vicente entrando con olor a tierra.
Inconscientemente miré sus zapatos; eran los mismos que aparecían en la foto de anoche.
Seguí organizando las fotos sin decir nada.
Vicente dejó su mochila y se acercó, agachándose frente a mí para intentar tomar mi mano.
Me giré, esquivándolo.
—Lo siento, no sabía que el maestro había tenido un accidente.
Vicente siempre llamó a mi papá "maestro", incluso después de casarnos, nunca cambió la forma de dirigirse a...