Ava.
Era imposible, tenía que salir de allí, ese maldito olor me estaba provocando nauseas. ¿Qué clase de lobo usaba perfume?, por la diosa, eso era tan artificial.
Desde mi puesto de segunda en la gran sala, tenía que estar cerca de las manadas más antiguas, y de mayor rango de importancia de todas, junto a mi mate, lo que no esperaba fue que la Luna de la manada francesa Vallée verte, fuera tan aficionada a los perfumes.
Sentí como de nuevo una oleada de perfume llegan a mi olfato, y el estómago se me revolvió, haciendo peligrar muy severamente mi autocontrol.
- “Tengo que salir de aquí, me encuentro...