Irina.
Aunque intenté describir cómo me sentía, mientras Bella perdía el control, por los celos que nos provocaba pensar que otra hembra había tocado a nuestro hombre, es muy difícil de hacer.
Desde el momento en qué me transformé, o quizás mucho antes, había bloqueado, a mi entender, los sentimientos que me transmitían tanto las dos hermanas, como el resto de las mujeres que se encontraban reunidas en la sala, quizás fuera debido a que mis sentimientos era un mucho más intenso, descontrolados, y agobiantes, o también podía ser porqué eran alimentados por el miedo que percibía de nuestras dos rivales, miedo intenso descarnado, que me hacía incrementar la sed...