Irina
- “Tranquila no es tan malo como parece. Y te prometo que cuando despiertes mañana, te espera un regalo, aparte de tus dos tesoros hermosos”- me dijo Ava tratado de animarme, mientras yo respiraba forzada intentando contener la contracción.
- “¡Qué se calle ya, por la diosa!, Tanto optimismo me dan ganas de golpearla.”- oí como gruñía Bella dentro de mí.
El problema habia sido que desde que Ava dio a luz, hace unos días, a una preciosa cachorra, llamada Elisabeth, que tenía locos a todos su tíos, a su padre y sobre todo, a sus abuelos, esa loca omega estaba como si se hubiera dado un chute de...