Capítulo 34 —Celebremos
Jordan:
Y así venía, caminando peligrosamente hacia mí, no tengo muy en claro si ella sabía lo que me hacía sentir o no. Al llegar, simplemente se sentó en el taburete que estaba a mi lado y me sonrío.
—Te ves especialmente hermosa esta noche
—Muchas gracias —me agradeció algo incrédula
—Es que, realmente, estás espectacular
—Jordan, si sigues así, vas a avergonzarme
—No, tú me avergüenzas, porque la gente me mira y dice “¿qué hace una mujer tan hermosa, con ese hombre tan horrible?”
—Eres un tonto. Ya cállate, pídeme algo de beber
—¿No quieres comer algo primero?
—No, estoy bien
—Insisto, deberíamos comer, no te...