—Por fin en mi país. —Dijo ella.
—Taxi Señorita, la llevo.
—Si vamos ,ya quiero llegar a mi casa.- Comentó la joven.
¿De vuelta a su patria verdad? Preguntó el conductor para hacer conversación.
—Sí ,después de tanto tiempo aquí estoy otra vez; veo todo cambiado hay más edificios.
—Está ciudad no se resiste al progreso ,el crecimiento es notorio ,hay más centro comerciales.
—Seguro que sí; ya después saldré a conocer de nuevo mi ciudad.
—Bienvenida a su tierra joven.
—Gracias; cruza a la derecha por favor es allá en aquella casa de rejas blancas,¿ cuanto le debo señor?
—Déjame ver el taxímetro son diez dólares .
—Tenga que...