—¿A dónde me llevarás? —Me acerqué posando las palmas en su pecho firme.
—Es una sorpresa y ni creas que me convencerás tan fácil —Comentó dándose cuenta de mis intenciones.
Resoplé.
—Bien. —Respondí de mala gana.
—Pero primero cenaremos y luego sabrás la sorpresa. —Asentí saliendo de la habitación.
El restaurante no quedaba muy lejos de donde nos estábamos hospedando, aún así, Asthon decidió llevar un auto lujoso para llegar más rápido al restaurante que se encontraba en el centro de la ciudad de Hawaii. El lugar era muy sofisticado y glamuroso, pero mantenía ese toque de la playa, su interior pintoresco decoraba de una manera única.
Leí la carta,...