—Imbéc... —No terminé la oración al percatarme de lo que había dicho.
El sonrojo en mis mejillas volvió a aparecer, pero esta vez el motivo fue otro. Miré a Asthon y este me sonrió coqueto, sabía lo que su presencia lograba en las chicas, y por supuesto en mí. Me concentré viendo al frente, dónde el director ya ha subido a la tarima, comenzó con su discurso y todos préstamos atención a lo que dice, felicita a los estudiantes alegando el gran desempeño que tuvimos todos en los últimos años. Siguió hablando contando las anécdotas y un par de chistes que hizo reír a los que nos encontrábamos escuchándolo, y...