Samary,
-“Definitivamente la mirada de este hombre entraba dentro de la categoría de arma de destrucción masiva.”-pensé mientras mi cuerpo comenzaba a sentir los efectos de esos malditos ojos. Mi pulso se aceleró, mi cuerpo comenzó a calentarse, y una sensación recorrió todo mi cuerpo, en especial, en la zona de mis pechos y mi entrepierna, sentía un anhelo que desconocía, pero por una extraña razón, sabía que sólo ese maldito hombre, podía saciarlo.
-“¿Donde? “- me dijo él de pronto, acercándose a mí, mi reacción instintiva fue retroceder, así que, comencé a caminar hacia atrás sin poder siquiera apartar mi mirada de esos cautivadores ojos.
-“¿Dónde qué?”- pregunté, poniendo...