Samary.
Ya en la limusina me senté lo más alejado posible de ese ser de los infiernos, mientras veía como Vale, hacia lo mismo con el estúpido rubio.
-“Bacon compórtate, hay asunto más importante que tratar, además tu y la señorita Hayes están de testigos para el contrato que la señorita De Angeleis y yo vamos a firmar.”- dijo el Demonio desconcertándome.
-“¡Vaya volvía a tratarme de usted!, este ser tiene más de una personalidad, ¡increíble!.”- pensé mientras le advertía con la mirada a Vale, de que ni se le ocurriera alejarse de mí. Ella me entendió y sólo me miro para hacerme ver que eso nunca ocurriría.
-“Bueno señorita...