Samary.
Pero mi atención estaba totalmente allí, ambas comenzamos a mirar cómo se desarrollaba la reunión, lo primero que me di cuenta era que mientras Akon se mostraba especialmente nerviosos, moviéndose constantemente en su asiento, y gesticulando mucho, mientras daba sus explicaciones del nuevo producto que ofrecía las empresas Nikolaus, el Demonio permanecía relajado, recostado en su sillón, mientas jugaba descuidadamente con su pluma, de vez en cuando miraba a Akon a la cara, y este último se retraía aún más nervioso.
Pronto me di cuenta de que el producto que le ofrecía era un prototipo que yo desarrollé, pero que deseché porque tenía unos fallos muy peligrosos para los...