Valerie.
En el momento que estaba bailando, se me acercó un hombre con traje ejecutivo, imaginé que era un empresario. Era bien parecido, pero desde luego no, para nada era mi tipo, me pidió bailar, y yo accedí.
-“¿Cómo te llamas preciosa?”- me dijo.
-“¡Uff! ¡que va es uno de esos!”- pensé, decido no responderle total, sólo era un baile.
Él volvió insistir, y yo sólo lo miré seria.
-“Da igual como me llamó, después del baile me iré a otra cosa, guapo”- le dije de forma borde, para que no se hiciera ilusiones, la verdad era que estaba a punto de mandarlo a freír espárragos.
-“Bueno pues si sólo...