Valerie.
Me fui despertando poco a poco mientras era transportada en unos cómodo y agradables brazos, que me recordaron por unos segundos, a gemidos apasionados, el olor intenso y agradable de su cuerpo, un cuerpo duro fibroso, que daban ganas de hincar mis dientes en él, mientras mi cuerpo se estremecía por las caricias y los besos. Era tan maravilloso que no pude evitar gemir ante el recuerdo.
-“No creo que sea el mejor momento para gemir guerrera, tu suegra te está oyendo ahora mismo.”- la voz ronca y algo teñida de frustración del pervertido, me hizo abrir los ojos de repente, para mirar a mi alrededor.
Me encontraba en...