Emiliano salió cabizbajo de la oficina donde le habían permitido reunirse con Sofía, Stéfano al ver su actitud se acercó a él:
–¿Qué pasa socio?
–No se arrepiente de lo que hizo, trató de manipularme para que la perdonara y al negarme, terminó amenazándome, fui un verdadero idiota con ella. ¿Ves cómo todas las mujeres son unas materialistas?
–Yo no me atrevería a generalizar así.
–Claro que sí.
–Vamos, ahorita estás dolido y furioso por la traición de Sofía, eso se te olvida con un buen par de piernas rodeándote, esta noche nos vamos de conquista.
–Tú tienes trabajo, tienes que recuperar lo que esa bruja me robó.
–Ya estoy...