Llegó el día de la fiesta de despedida de Elizabeth, también sería su último día en la empresa, ya su escritorio estaba prácticamente vacío.
En los días anteriores Emiliano veía a través de su Tablet como ella cada fin de jornada iba retirando sus efectos personales, dejando solo los implementos de trabajo, el vacío que él notaba en su oficina lo estaba sintiendo también en su propio ser.
El lugar del evento era el hermoso salón del mejor hotel de la ciudad, ya que todos los empleados habían confirmado su asistencia, unos porque realmente apreciaban a Elizabeth quien había sido muy amable con ellos en todo momento, otros por simple...