En la otra habitación cuando Emiliano escuchó que su padre no estaba bien, se alarmó mucho, los hombres que estaban con él comenzaron a trazar rutas que llevaran desde el edificio de oficinas hasta un muelle o puerto.
–No debe ser muelle particular, porque habló de mucho movimiento al mediodía.
–Debe ser algún puerto comercial, ¿cuántos tenemos en el área cercana al edificio?
–Yo apostaría por el de Civitavecchia.
–Envía a nuestra gente para allá, que revisen minuciosamente cada bote que esté anclado allí. Tenemos poco tiempo para localizar a Leonardo Riva.
–Enseguida jefe.
***
El amante y cómplice de Sofía había salido a comprar algo de medicina y comida...