Trevor y Jessia habían recibido a Elizabeth en el aeropuerto, allí le entregaron un portafolios con todo lo que necesitaba para representarlos en la nueva sociedad que habían establecido y que era un cargo ideal para ella, estaban seguros de que lo desempeñaría con mucha eficiencia y responsabilidad.
Le informaron que el presidente de la nueva empresa la esperaba en un hangar privado, ella sería la vicepresidenta, le desearon todo el éxito posible y la acompañaron hasta el lugar de reunión, desde donde partiría a su nuevo y lejano destino.
Al llegar al sitio Elizabeth contuvo el aliento al ver quien la estaba esperando.
–Andréi Morosov, ¿qué haces aquí?
–Soy...