—No voy a permitir que la adjetives de ese modo —Benedict se enfurece cuando Egil empieza a insultar a Adelaide. Se acerca a él de manera amenazante. Egil tira a un lado su daga para darle a entender que no le importa pelear con él mano a mano.
—¿Y tú me lo vas a impedir? ¿Tú y quienes más? ¿Acaso estás enamorado de ella? ¿Estás enamorado de mi esposa, maldito traidor?
Benedict se abalanza contra él y ambos caen al suelo. Los varones se empiezan a golpear y Gage intenta entrar, pero su jefe le grita que se aleje.
—¿Cómo te atreves a referirte a ella de ese modo cuando...