Gage saca más papeles de su bolsa de la sirvienta y todas son cartas de Alonso, la misma letra y firma. ¡Esa maldita de Petra lleva mucho tiempo traicionando a Egil!
—¿Qué haremos con Petra, señor? —pregunta Gage a Egil mostrando las demás cartas.
Egil se sienta en su silla y se lleva sus manos a la cabeza. Hay un dolor en su pecho que no solo viene de su herida que se ha rehusado a sanar correctamente, sino una sensación tan abrumadora que le corta la respiración y lo llena de angustia.
—No quiero que muera, al menos no todavía —Su mirada se torna de odio puro—. Quiero que...