Laura llegó a su casa y en vista de que su madre no le abrió la puerta, ella sacó sus llaves y abrió. Se extrañó al encontrar un camino de pétalos de rosas que encontró en el piso.
Poco a poco lo fue siguiendo y terminó en el segundo piso frente a la puerta de su habitación. Laura tragó en seco al imaginarse lo que encontraría, lentamente giró la perilla y al abrir escuchó un:
—¡Sorpresa!
Laura recorrió con su mirada toda la habitación totalmente decoraba con globos rosados y blancos. Al fondo había un enorme oso de peluche decorado con ramos de rosas grandes y una enorme cartelera que...