Nos quedamos paralizados en en medio de la calle, Meredith me agarraba por la cintura con fuerza y luego se apartó.
—¿Por dónde se sale más fácil de la ciudad? —me preguntó, pero yo meneé la cabeza en el aire sin saber exactamente qué decir.
—Solo existen dos salidas, pero si Raúl nos traicionó, Emily de seguro debe ir a su encuentro —Meredith asintió.
— Eso significa que tendrá que robar algún auto —dijo Meredith y yo sentí un escalofrío que me trajo un mal presentimiento.
—A menos de que hubiera dejado a Jefferson en el camino —le dijo y ella avanzó hacia mí.
—Al dejarlo te refieres…
—No, Jefferson...