Corrí por las escaleras abajo con el corazón galopando en el pecho, con tanta fuerza que casi no me permitía escuchar a Jefferson detrás de mí.
—¿Cómo sabes que él quemó la librería? —me preguntó desde atrás y yo le contesté sin detenerme.
—Esa noche me encontré con él —le comenté —nos chocamos, se veía asustado y venía de la librería, le pedí a Jhon que buscara en los informes del hospital a alguien con esas deformaciones, pero al parecer no encontró nada y la pista se me desvaneció —cuando llegamos al primer piso Walter nos miró extrañado.
—¿A dónde van? —preguntó.
—Es una larga historia, quédate aquí —le dije...