Aquí mismo es donde tengo que aceptar lo que el destino tenga en las cartas para mí.
Vida o muerte. Ahora, tampoco importa.
La puerta se abre y entra Aiden Romanov. No lo he visto en mucho tiempo, pero tiene la misma mirada de franqueza y autoridad que siempre tuvo. Él es de mi estatura y tiene mi constitución muscular.
Asiente cuando se da cuenta de que estoy sentado.
—Tenemos una ubicación—afirma—. Iván está convocando a los aliados de Roco para que le firmen lealtad.
Solo hay una forma en que mi hermano puede hacer eso, y es con mi mujer. Él va a hacerle a ella lo que yo...