Alessandro
No es hasta tarde que decido regresar a casa, y solo lo hago porque pienso en cómo dejé a mi esposa desnuda, sola y asustada en el sótano, que ahora estará oscuro.
Dejarla así por el resto de la noche me haría más demonio de lo que ya soy.
Ella debe estar aterrorizada. Estaba aterrorizada cuando me fui, y aun así, rogó por la vida de José. No rogó por su vida. Rogó a gritos por la de él. Todo lo que pedía con respecto a sí misma era perdón.
Mi mente está entumecida cuando llego a casa. Sin personal alrededor, el lugar se siente vacío de vida. Cuando...