Aiden continúa bombeando dentro de mí hasta que nuestra respiración se calma. Entonces su mirada se aferra a la mía. Nos miramos el uno al otro por unos momentos y proceso lo que acabo de hacer.
Lo que acabamos de hacer.
Entonces, algo oscuro y peligroso aparece en sus ojos y vuelve a estar protegido.
Se convierte de nuevo en Aiden Romanov y todo lo que sentimos hace unos momentos se desvanece.
Él sale de mí, mete la polla de nuevo en sus pantalones y se aleja dejándomecon su semen corriendo por mis muslos.
Luz.
Me muevo cuando la luz del sol llena la habitación. Puedo verla debajo de mis...