Un día difícil
Mi corazón y mi alma quedaron destrozados cuando el señor Cavill se fue por esa puerta. Era irremediablemente insospechado anticipar que iba a estar sintiendo esa agonía por estar alejada del hombre que apenas minutos antes me había estado estrechando en sus brazos. Era una realidad que me golpeaba de lleno y que me dejaba convencida de que la vuelta atrás sencillamente ya no existía. El señor Cavill se había metido demasiado profundo en mi ánimo como para considerarlo algo pasajero o momentáneo, aquello era algo ineludiblemente real y lo suficientemente genuino como para hacerme sentir ese embate de nostalgia y melancolía mientras miraba la distancia donde...