Por Sergio
Pasó una semana más, donde me quedé tres veces a dormir en su casa.
Ya no quiero dormir solo.
La sigo sintiendo insegura.
Se resiste a hablar de nuestro futuro y eso me vuelve loco.
Cualquier mujer se arrojaría en mis brazos y si tuviera la oportunidad, me pondría la soga al cuello.
Ella no.
Parece que tiene miedo.
En realidad no sé bien que es.
A Omar le pasa algo parecido con Andrea, aunque no tan profundo.
Entiendo que Omar la tiene más fácil en ese sentido, Andrea no tiene hijos ni sobrinos de los cuáles se tiene que hacer cargo.
Entra Omar a mi oficina, estaba...