Por Sergio
Cuando salí del juzgado me enteré que Silvia se había suicidado y que mi padre, personalmente, acompañó a Carolina.
Le tomó cariño a ella y a las niñas, pero este gesto fue demasiado, hasta me sorprendió a mí. La respeta por cómo se enfrentó a mí, por haber ido sola a la cárcel y por un montón de situaciones y por las reacciones de ella.
Es evidente que ve en Carolina, muchísimas virtudes, como abogada y como ser humano.
Mis sentimientos por Carolina van creciendo, trato de mantenerme alejado de ella, de no llamarla, no me gusta depender de nadie, pero lo cierto es que si bien domino...