La parte B será una buena esposa y realizará sus deberes de esposa perfectamente sin quejarse. Éstas incluyen; Preparando el desayuno de Party A antes de ir a trabajar, preparándole la ropa de trabajo y otorgándole sus derechos conyugales.
La parte B no interferirá en la vida privada de la parte A y no provocará ningún tipo de escena.
La Parte B hará todo lo posible para asegurarse de que la Parte A esté satisfecha y cómoda.
La parte B no puede solicitar el divorcio hasta que la parte A lo diga.
La parte A es era su actual marido y la parte B era ella.
Cuanto más lee Rocío...