_ Nunca antes había sentido un coño tan apretado _Empuja un tercer dedo lentamente y detiene su mano, esperando que mi cuerpo se ajuste.
_ ¿Es eso un problema? _Gimo suavemente cuando sus dedos encuentran el mismo lugar mágico y vuelve a presionarlo. No puedo evitar empujarme hacia él, queriendo estar más cerca, su lengua trabaja más fuerte en mi clítoris.
_ No. Es perfecto. Eres perfecto.
Sonrío y cierro los ojos con sus palabras, mis inhibiciones se derriten rápidamente. Ya no me importa estar medio desnuda sobre el escritorio de Diego o que su cara esté en mi entrepierna. Todo lo que quiero es deleitarme con la sensación de...