_ Shhh… lo sé. Solo extrañaba tocarte _susurro suavemente, mi otra mano va a su pecho, acercándolo más a mí. Inhalo profundamente, solo su olor agita mi sangre.
Pasan varios latidos silenciosos y tensos. Y luego, de repente, estoy siendo presionada contra la pared y la boca de Diego está sobre la mía, sus labios forzando los míos a abrirse, su lengua hundiéndose dentro, apenas dándome la oportunidad de respirar.
_ ¡Diego! _ Jadeo, liberándome, solo para que su boca se mueva para devorar mi cuello mientras sus manos fervientes desabrochan los botones de mi blusa en segundos, luego mi sostén. Su barba raspa mi piel mientras toma un seno,...