Nunca me ha gustado pensar demasiado en nada, creo que realmente no merece la pena desperdiciar la vida en medio de pensamientos, siempre, tenemos que vivir el momento. A Veces estamos y de un segundo a otro ya no mas; la vida es tan fragil e impredecible, que en cualquier instante simplemente dejamos de existir, mas aun, cuando vives con los riesgos de pertencecer a una mafia.
Los dólares llegan en abundancia, las mujeres se lanzan a tus pies dispuestas a lo que sea con tal de complacerte, vino, comida de lujo, costosas compañias, la vida de un mafioso se vive a toda prisa porque sabes que en algun momento...