—¿Te hace falta algo? ¿ qué más quieres? — pregunto volviendo a ella.
Yaz se aleja rápido por la violencia que se le notaba en sus ojos —No necesito nada, lo siento Samuel — dice tímidamente.
Samuel camina hacia el borde la vereda, estira su mano y hace que se detenga un taxi. Abre la puerta, suavemente la empuja para que ingrese y cierra la puerta, Yaz baja la ventanilla — Vete a tu casa y mañana hablaremos — le ordeno.
Samuel hizo que Yaz se fuera, no necesitaba más problemas para su vida y se fue para la empresa. Todo el ambiente estaba como extraño, ya no era lo...