Samuel se fue rápido de esa oficina, no entendía que le había hecho Melo para atraparlo de esa manera. Cada vez que quería olvidarla aparecía como un reflejo en sus pensamientos y nada lo detenía hasta tenerla cerca.
Melo también sentía lo mismo pero a la vez tenía el problema de pensar de que Samuel se había transformado en el hombre prohibido, ya que, estaba casado y feliz con Yaz. Ella no quería ser el problema para una pareja en proceso. Termina de arreglar su ropa, se sentía sucia y completamente asquerosa después de tener relaciones sexuales con un hombre casado. No puede detener las lágrimas que le corrían por...