Cinco meses después
—Mierda —me levanté rápidamente de la silla y suspiré profundamente—. Si leo un minuto más me quedaré ciega.
—No entiendo porque estudias tanto, eres muy inteligente y disciplinada, sé con certeza que sabes todos los temas.
Volteé a ver a Mia, quien acababa de entrar a mi estudio.
—No puedo permitirme sacar una nota regular o no tan buena —chasqueó su lengua exasperada y negó—. ¿Qué?
—¿Cuándo lo vas a admitir, Alison?, estudias como una maldita loca por el simple hecho de no pensar en Noah y en Bryant —fruncí mi ceño, no quería hablar al respecto, pero tenía que hacerlo en algún momento—. Sé que es...