POV NOAH.
Dos días después.
—¿Por qué estás tan callado, hijo?, ¿estás bien?
Dejé de picotear mi desayuno y volteé a verlo seriamente.
¿Podía ser más cínico?
—Estoy bien…papá —respondí secamente, queriéndome largar cuanto antes de esta mesa.
—¿Seguro cariño? —mamá agarró mi mano y le dio un apretón—. Sé que no querías volver a casa, pero si eso te incomoda y hará que estés así…es mejor que te compre un piso cerca de la universidad, ¿te parece?
—Estoy bien mamá, hace poco recibí una oferta y estoy meditándolo —me incliné y besé su frente—. Todo estará bien.
No quise hablar sobre el piso, más adelante lo haría, ahora había...