Después de salir de la habitación fueron a saludar a los recién llegados, Marie saludo a Bruno con indiferencia, después de más de un año sin verlo su corazón galopaba a toda velocidad, sentía como ese se gigante casi dos metros y su amplio torso, la traspasaba con esa implacable mirada.
Emma al ver a su amiga que se le caía la baba por su cuñado sonríe para decir.
“Cuñado que bueno que hayas podido venir”.
Bruno no apartaba la miraba a su pequeña loba, sabe que desde que llegó esa traviesa no le ha quitado los ojos de encima.
“Como no iba estar en la presentación del Lobito a...